No sé ya cuantas dietas habré hecho a lo largo de mi vida. Nunca he sido muy comedora, pero la actividad y yo nos reñíamos mucho. Era más de quedarme en casa en mi habitación leyendo, escribiendo o viendo en la tele alguna película que me evadiera de mi misma. Y, confieso, cuando me entraban los bajones o la ansiedad, recurría a los atracones.
Ahora, con 26 años (casi 27), tengo que pagar justo castigo por mi mala cabeza. No llevo del todo mal esta dieta que me mandó el endocrino. Los batidos saben a rayos y reconozco tener la tentación de comerme un bocata de lo que sea, pero, de momento, lo llevo bien.
Mi ilusión es que ganándole la partida a los kilos también le gane un poco la partido a la fibromialgia. Porque si me siento más ligera, tal vez, me sienta más fuerte para luchar.
Empecé la dieta el 31 de mayo, pesando (según mi no muy fiable báscula) 128'8kgs (sí, lo sé, una barbaridad). Hoy, día 4 de junio, peso 124'8kgs.
Mi meta con esta dieta que llevare todo el mes, espero al menos conseguir bajar la dichosa cifra de los 120, y así empezar el mes que viene con la dieta normarl con una cifra como 118.
Además, después de esta dieta tan estricta, si consigo llevarla, podré con todo. Sobre todo, porque después de probar estos batidos, cualquier plato de judias verdes al vapor me sabran a pura gloria jajajaja
Deseadme suerte